Maite: Pinilla y sus amigos siempre han estado conmigo
El duro momento de la princesa de Amor ciego 2
“Quiero empezar a tomarme la vida con un poco más de seriedad”, es lo primero que concluye Maite Orsini (21) después de haber ido a “Primer plano” a enfrentar en cámara al picaflor de su pololo, Mario Velasco. Fue en ese programa que la dulce muchacha quedó mal, luego de que el integrante de “Yingo” desconociera cualquier relación amorosa con ella y le bajara el perfil a sus ponceos televisivos con Carolina Mestrovic.
Esa situación fue la que, dice, “hizo que me pegara el alcachofazo, que espero sea el último” y el que la llevó a repasar sus últimos meses. Para ser más precisos, desde que postergó su tercer año de derecho para convertirse en una de las princesitas de “Amor ciego 2” y, tras su salida, en una fiel amiga del carrete, polémicas faranduleras y hasta partner de Mauricio Pinilla.
“Mauricio y todos sus amigos son los únicos que han estado preocupados de mí siempre. Y lo que se dé, se dará naturalmente, pero no es llegar y decir dejo a estos amigos”, cuenta.
“Me gusta tener quiebres en mi vida, hacer cosas distintas, pero me encandilé con todo esto y perdí el horizonte”, reflexiona aludiendo al mundo del espectáculo. “Empecé a hacer las cosas que quería en el minuto, sin pensar en las consecuencias, en lo que me iba a hacer bien a mí, a mi familia”, agrega.
-¿Qué te hizo perder el rumbo?
-Fui muy polola hasta marzo de 2008 que terminé una relación de 4 años, súper estable. Y mi círculo eran mis amigas del colegio. Después empecé a salir a discotheques, a entrar a los VIP de éstos, a conocer gente. Si me invitaban a un programa a saltar en una pata, yo iba. Ahora que puedo mirar con más distancia, sé que no son cosas que me cautivan tanto y que no quiero para mí.
-¿Cómo se han tomado tus papás este cambio y verte, por ejemplo, sufriendo por Mario en televisión?
-Arrastrándome, porque fue medio arrastrado. Aunque no me arrepiento porque hice todo lo que podía para salvar nuestra relación. ¿Mis papás? La verdad, me encerré un poquito en mí. Con mi papá (Ricardo Orsini) he hablado porque no se mete, no me reta, pero sí me escucha. Inventa cosas para que me distraiga. Mi mamá (Maite Pascal, la actriz) es mucho más dura, seria y no la he querido escuchar. Quiero que se me pase un poquito la pena.
-¿Qué piensa ella de tu vida farandulera, de tu amistad con Pinilla?
-Le carga. Le carga, se muere. Me dice “eres bonita, inteligente, de familia. Sabes hablar, hay pocas mujeres así en la televisión y tú juegas en el otro lado” y tiene razón. Tengo que sacarle provecho a quien soy.
-¿Te arrepientes de algo?
-Sí, me arrepiento de haber dejado mi carrera. No sé en qué estaba pensando. Pero me puse a estudiar, di la PSU y en la Universidad del Desarrollo me convalidaron varios ramos.
Claro que de ahora en adelante, Maite no estará con los mismos compañeros y en especial con Francesca Della Rosa, quien se convirtió en su mejor amiga, “mi familia, mi todo”, cuenta con los ojos húmedos.
-Pareciera más importante que tu familia.
-Ella es lo más lindo que tengo en la vida. Mis papás me tuvieron muy chiquitita. A los 16 años, fue un condoro, un accidente… Hoy ellos están más grandes y armando sus familias, los dos tienen hijos chicos y siento que no calzo en ninguno de los dos lados. Creo que es mejor para todos que yo esté lejos.
-¿Te sientes sin el derecho a gozar de su cariño?
-Lo tengo, pero no bajo el mismo techo. Cuando se los dije entendieron y les agradezco porque en un principio hicieron todo tipo de maniobras para que me quedara con ellos. Vivo con mi amiga, tranquila, bien. Y quiero mucho, mucho a mis 7 hermanos, 4 de mi papá y 3 de mi mamá. Es fuerte, es raro, pero es lo que es.
Él debe legitimarse con un par de canciones buenas
Freddy Stock aconseja a Lagos
Fredy Stock conoce a Sergio Lagos desde principios de los años 90 cuando el animador era reportero de radio Concierto. El periodista cree que para que Lagos tenga mayor credibilidad “debe legitimarse con un par de canciones buenas porque no es un aparecido en la música”.
El autor de la biografía de Los Jaivas (“Los caminos que se abren”) agrega que Lagos “tiene que luchar con la imagen de ser un animador que juega a ser rockero. Una imagen que tiene mucha gente, pero que no conoce la historia detrás de Sergio”.