Al campeón lo tienen cortito
La polola de López apareció en la ruta
M acarena Garretón partió con un grupo de amigos, todos fanáticos de las tuercas, en una camioneta y varias motos. Desde Valparaíso que van siguiendo a la caravana, pero especialmente a Francisco Chaleco López, el mejor chileno de la competencia y pololo de la Maca.
Ayer por la mañana, montada sobre una enorme moto Honda Varadero, Macarena esperó el paso de la caravana en las cercanías del embalse Santa Juana, camino a Alto del Carmen, donde estaba el primer control de paso en el kilómetro 131 de la especial entre La Serena y Copiapó, justamente cuando los pilotos debían sortear las aguas del río Huasco.
“Estoy súper bien. Esto es emocionante. Ver a Chaleco pasar tan rápido peleando con (Cyril) Despres, es algo impresionante. Además que la gente lo apoya tanto. Es una experiencia fuerte, pero linda a la vez”, comenta Macarena.
-¿Soñaste alguna vez que Chaleco sería tan famoso y tan querido por toda la gente y no sólo por los fanáticos tuercas?
-Es impresionante cómo la gente ha salido a ver este Dakar. En las ciudades y en las especiales también. El público ha sabido aprovechar esta carrera y eso es bueno, porque el rally no es uno de los deportes más populares que hay.
-¿Te animarías a correr un rally de estas características?
-El año pasado corrí el Desafío del Desierto, que duraba tres días. Como experiencia fue preciosa, como lo debe ser este rally. Pero el Dakar es muy duro. No lo sé.
Increíble: un auto que fríe papas
Anda con el aceite hirviendo en el rally
Siempre se dice que para correr el Dakar hay que estar un poco loco, pero hubo un par de tipos que sorprendió a la mayoría de quienes estuvieron en el Parque Alejo Barrios, en Valparaíso.
Dos franceses encontraron la fórmula para competir y no morir de hambre en el intento.
El emprendedor es Jean Jacques Finot, uno de los asistentes del equipo “Ch’ti Friterie”, que también las oficia de chef en la cocina que instaló en su vehículo.
“Sólo cocinamos papas fritas. Cuando llegamos a un lugar, alguien va y compra las papas cortadas. Calentamos el aceite y nos ponemos a trabajar”, cuenta mientras en su auto hierve el aceite.
Las papas fritas, conocidas como papas francesas en el resto del mundo, son el leit motiv de estos corredores galos. Algo así como si un par de chilenos corriera en un auto con un horno de barro donde se cocinaran empanadas. Insólito, por decir lo menos.