Aznar corta a Frei: quiere volver a visitar al presidente Piñera
No quiso darle su apoyo ante las cámaras, pero un buen micrófono le sacó el secreto
P asadas las ocho y media el “Gordo” Raúl Correa no podía más de los nervios. Todo debía estar perfecto en su restaurante para repetir con bombos y platillos la cumbre organizada por la UDI y que reuniría al líder del Partido Popular español, José María Aznar, con el líder de la Alianza chilena, Sebastián Piñera.
El primero en llegar fue Aznar, quien pese a la insistencia de los periodistas no rompió el silencio que había guardado todo el día, desde que arribó al país. Atracito lo hizo Piñera, quien para asegurarse de que todas las cámaras lo captaran, se bajó antes de su todoterreno, se arremangó las mangas de la camisa, se colgó la chaqueta de un hombro y literalmente modeló hasta la puerta.
Una vez sentados a la mesa, Carolina, la hija del dueño, le ofreció personalmente lo mejor de la carta a Aznar, quien quedó fascinado por el elaborado menú. Comieron y bebieron animadamente hasta que llegó la hora de hablar. De pronto Aznar dejó la copa de tinto en la mesa y se lanzó con un discurso medio susurrado. Como para que los invitados lo escucharan, pero los periodistas que estaban aparte, no.
“Espero que podamos volver a Chile a visitar al presidente Piñera”, fue lo poco que alcanzaron a escuchar las cámaras de Canal 13, pero bastó eso para que quedara claro el veredicto del ex presidente del gobierno español, quien con sus palabras le hizo la desconocida a “su gran amigo Frei”. Después de todo, aunque con él comparten muchas ideas políticas, no pasa lo mismo con sus aliados socialistas, a los que el español detesta.
Piñera lo sabe, y por eso recalcó, triunfal, que su cercanía con el ex presidente del gobierno español “es un claro símbolo de que nosotros tenemos mucho más sintonía con el PP español”, que el candidato de la Concertación.
Horas previas Desde que Aznar pisó el aeropuerto andaba medio mudo. No quería herir susceptibilidades, menos cuando dos de sus mejores amigos en Chile se diputaban soterradamente su apoyo político. Por una parte estaba Frei, a quien conoce desde hace años; y por otra, Piñera, quien durante todo el día no lo dejó ni a sol ni a sombra.
La cosa estaba caliente y las últimas declaraciones del ex presidente del gobierno español, lejos de bajar la tensión, le echaron más leña a la hoguera. “Conozco a Eduardo Frei y a Sebastián Piñera desde hace rato. Ambos son amigos míos, y la verdad es que creo que los dos tienen grandes condiciones para ser presidentes”, confesó en el último número de la revista “Qué pasa”.
Ante la disyuntiva planteada por el español, Piñera no perdió el tiempo. A mediodía se trasladó a la Universidad Católica, donde el líder del Partido Popular dictó un seminario para jóvenes líderes y más tarde se las arregló para terminar almorzando con él.
Por la noche vino lo que ya todos sabemos y ahora sólo resta esperar las reacciones tanto en Chile como en España, que no tardarán en dejarse sentir.
Navarro se agranda: De atrás pica el indio
Senador le preguntaría a Frei si votará por Piñera o por Navarro en segunda vuelta
En concordancia con su apodo, el senador Alejandro Navarro ha planificado su campaña presidencial de chico a grande. Eso confirmó ayer en una reunión con jóvenes que lo acompañan en esta aventura. “Ya estamos en la encuesta CEP. Estamos entre los chicos, pero de atrás pica el indio”, graficó.
Fiel a su estilo, brindó sin embargo, un discurso agrandado y triunfalista. “A mí me preguntan por quién voy a votar en segunda vuelta, por Piñera o Frei. Yo le preguntaría a Frei por quién votará, por Piñera o por Navarro”, lanzó el congresista.
De todas formas, reconoce que sus opciones van de menos a más. “Algunos críticos se pusieron hasta irónicos cuando fui candidato a senador. Dijeron que el Senado se iba a poner picante si llegaba yo”, recordó.
Tampoco escondió su estrategia: “Nos fortaleceremos en las comunas que mide el CEP porque la encuesta de marzo será fundamental”.
Luego de la reunión, los jóvenes navarristas ocuparon el Servicio Electoral para pedir la reapertura de los registros de inscripción.