Policía mostró la misteriosa agenda negra de Gerardo Rocha
Libreta fue entregada por Verónica Espinoza, pareja del empresario
L a visita que terminaría con la muerte de Jaime Oliva el 21 de febrero de 2008 no fue un día cualquiera para el empresario Gerardo Rocha. Esa jornada estaba marcada en su agenda personal, donde dejaba constancia de cada cita que tendría.
La agenda fue una pieza clave para la Policía de Investigaciones, la que ayer fue mostrada en el juicio por el crimen del martillero.
Según relató el subcomisario Miguel Ángel Domínguez, el hombre a cargo de la investigación, el documento llegó a sus manos gracias a Verónica Espinoza, la pareja de Rocha.
“Cuando nos contactamos con ella, dijo que tenía antecedentes que podían servir para la investigación”, contó Domínguez.
Espinoza sabía que era espiada y conocía la existencia de cintas con grabaciones telefónicas. Además, entregó a la policía un maletín que Rocha guardaba con clave y su computador personal.
Con la autorización de Espinoza fueron rotos los sellos. Encontraron antecedentes de Jaime Oliva y la agenda negra. “El día 21 de febrero, cerca de las 21 horas, dice: El Quisco, terminal TurBus, y aparece un teléfono”, precisó el detective.
Domínguez, quien tuvo que hacer un gran esfuerzo en el estrado, ya que llegó con una muleta porque se recupera de una operación a la rodilla, contó que “fue comparada la agenda con la que llevaba la secretaria de Rocha y se confirmó que eran las actividades que Rocha hacía”.
En la libreta negra también se encontró que el 2 de enero decía “reunión con Osores”, el guardaespaldas acusado por el crimen junto con el chofer Marcelo Morales.
También tenía anotada la cita que tuvo el 1 de febrero, cuando acudió con César Osores a ver a Oliva. Rocha se caracterizó con una barba falsa y trataron de llevarse al martillero con la excusa de que tenían que ir a buscar una encomienda.
El detective también reveló que los peritajes telefónicos le permitieron establecer que el chofer Marcelo Morales se comunicó los cuatro días anteriores al crimen con el guardaespaldas, y que Rocha llamó a Morales a las 21:24 horas del 21 de febrero, para saber si podían entrar a la casa de Oliva.
Uña y dedo botados En la audiencia, el fiscal Álvaro Pérez pidió al tribunal que advirtiera al público que mostraría fuertes imágenes, para que quienes quisieran evitarlas salieran de la sala.
Las fotos correspondían a las pruebas que ese día se fijaron en la calle del crimen, donde Rocha perdió parte de su piel producto de las quemaduras.
Eran fotos de los restos y también de la uña y parte del dedo meñique del empresario, el que perdió cuando intentaba abrir la puerta de su auto para escapar.
Le regalé un viagra a Oliva
Dante Yutronic detalló sus contactos con el martillero
Serio y tímido llegó al tribunal el espía Dante Yutronic, quien tuvo que declarar por los seguimientos que le realizó a Jaime Oliva por orden de Rocha. El profesional dijo que su misión era investigar el supuesto tráfico de influencias que ejercía el martillero en tribunales.
Yutronic, quien tuvo que reconocer un video en el que se mostraba cómo seguían a Oliva, dijo haberse reunido con él para preguntarle si aún tenía contactos. Según su testimonio, “Oliva me dijo que creía saber quién era mi cliente, porque había estado recibiendo llamadas sobre una violación de Verónica Espinoza. Dijo: Es el loco de Rocha ”.
Según el espía, el martillero le dijo que Verónica Espinoza era parte del staff de 25 secretarias que tenía para las fiestas que daba para la gente de tribunales.
Para rematar, Yutronic aseguró que lo último que hizo junto a Oliva fue que “le regalé un viagra y me dijo que era fantástico, que cada vez que podía se arrancaba a Santiago”.
Esa maldita muela
Fiscal Álvaro Pérez
Dolido. Así anda el fiscal Álvaro Pérez, para quien llevar este largo juicio por el caso Rocha no ha sido fácil.
El abogado, quien suele andar con una maleta de pruebas, también ha tenido que acostumbrarse a andar por los pasillos del tribunal de San Antonio con una bolsa de medicamentos, ya que desde el pasado martes sufre por culpa de un fuerte dolor de muelas, producto de una infección.