Bárbara Rebolledo: No me siento en deuda con TVN
La animadora hoy lanzará la nueva revista femenina que dirige
E l 31 de diciembre del 2008, Bárbara Rebolledo se despidió en pantalla de “Pasiones”, bajando el telón a 10 años de trabajo en TVN y 15 de trayectoria televisiva. Porque la animadora está de vuelta en la vida laboral, pero muy lejos de las pantallas. Hoy, en un glamoroso evento animado por Felipe Camiroaga, lanzará al mercado “mi nuevo hijito”, como dice ella refiriéndose a la revista “eRes”, que dirige y realiza a través de su productora Viento.
Bárbara cuenta que Ripley le propuso hacerse cargo de esta revista, que sólo será distribuida entre sus clientas, en mayo del año pasado. “Esto es lo que quería hacer”, dice orgullosa de trabajar, por primera vez, en un medio escrito.
Asegura que el hecho que su ex pareja y gran amigo Felipe Camiroaga sea rostro de la multitienda no influyó en nada para que le ofrecieran hacer la revista. “Felipe no tuve nada que ver con esto. De hecho, él me llamó para decirme Barbie, de varios canales me están pidiendo tu teléfono. Y ahí le conté que estaba haciendo esto”.
-¿Sientes que TVN se farreó a una animadora como tú?
-Algo de eso hay. Pero yo ya tenía claro que no quería seguir en la tele. No me siento en deuda con el canal ni creo que TVN esté en deuda conmigo. Hay cosas que podrían haber sido de otra forma, confianzas que me habría gustado nunca haber perdido, pero son cosas que pasan...
-¿Echas de menos la tele?
-No. Me siento liberada. Durante 15 años trabajé en programas franjeados como animadora o notera. No faltaba nunca, ni siquiera cuando estaba enferma. Ahora quise darme el privilegio de organizar mi trabajo en torno a mi vida, darle el lugar que se merece a mi relación de pareja. Incluso, dejé de animar eventos. Pero eso no significa que esté preparando proyectos para ofrecer en distintos canales.
-Eso suena a como si te estuvieras preparando para ser madre...
-El tema de los hijos siempre está presente. El cuándo lo dejo en manos de Dios. No descarto el tema de la adopción, pero tengo claro que voy a ser mamá y si para eso tengo que caminar de rodillas, lo hago. Es mi único tema pendiente para ser feliz.
Lindorfo se comió a Jiménez
Larry Moe
¿Se ha fijado en lo mucho que ha incidido el trabajo de Stefan Kramer en el comportamiento de sus imitados? Desde que lo remedó magistralmente en “REC”, Arturo Longton nunca más se rió con esa risa carraspienta que tenía. Lo mismo corre para Leo Caprile (desterró de su arsenal verbal los “¡ooookéi!”) y Diana Bolocco (está mucho menos chiquilina para expresarse desde que la adoptó como personaje el notable cómico). Hasta el histriónico ministro Vidal se puso más comedido luego de ser “kramerizado” en la última Teletón.
Pero, como en todo, hay excepciones. Un caso opuesto a los anteriores ha sido el de Sebastián Jiménez, parodiado inmisericordemente por Kramer primero y por Cristián Henríquez (el hombre tras la “Rupertina”) después. El veterinario más mediático del territorio nacional quedó tan fascinado con haber servido de inspiración para tan magnos comediantes que… ¡se volvió un tercer imitador de sí mismo!
Este 2009 anda más obvio que nunca en su discurso y marca cada sílaba como si todos estuviéramos sordos o no entendiéramos español. Cuando lo veo me hace sentir como si él fuera un expedicionario en un safari y yo un nativo con taparrabo.
“Lindorfo”, el personaje, se comió con zapatos a Sebastián Jiménez, la persona. Es cosa de ver en “Viva la mañana” cómo exagera más su voz, cómo se autocolumpia al pronunciar “ter-mi-tas” y “mem-bri-llo” (hay que modular, pero esto es ridículo) y cómo se regocija cuando le ponen la rutina festivalera de Stefan.
Falta poco para que abra el matinal de Canal 13 así: “Niños. Lo que está empezando ahora es un programa de televisión. O sea, un programa que llega a ustedes a través de la televisión”.
Pensándolo bien, no sería malo que Sebastián Jiménez se tomara en serio la enorme ventaja comparativa que significa el hecho de ser el que mejor imita a Sebastián Jiménez para lanzarse en una carrera humorística de alcances insospechados. Piénsalo, Sebastián. Digo, Lindorfo.
Marisela Santibáñez: Bonvallet me agredió
Fuerte acusación
Marisela Santibáñez quedó furiosa tras ver las imágenes de su amigo Coca Mendoza discutiendo con Eduardo Bonvallet. Tanto, que ayer tras ver el video, se tiró en picada contra el comentarista deportivo. “¿Hasta cuándo se jacta de ser el gurú? Saquémosle la máscara”.
La actriz y actual conductora de Telecanal contó que hace más de ocho años, cuando trabajaba en la Radio W, en el programa “Doble estándar” con Alfredo Alonso, veía muy seguido a Bonvallet, quien conducía un espacio que iba justo antes que el suyo. Todo cambió el día en que “en uno de los pasillos de la radio viví una situación terrible con él. Me agredió. Me empujó, se me tiró encima y me dio un beso. Y tengo de testigo a Alfredo Alonso y a todos los que estaban en el pasillo en ese minuto” aseguró.
Según Marisela, no reveló este episodio antes “por respeto a su familia, a su hija Daniella, a quien ubicaba, y por respeto a su enfermedad. Pero cuando la gente no muestra arrepentimiento, sigue agrediendo y creyéndose un gurú hay que ponerle punto final”.
Ayer, Bonvallet señaló escuetamente “no tengo idea de lo que están hablando”. Sin embargo, su hija Daniella reaccionó indignada. “Es la mentira más vulgar que hay para defender al Coca Mendoza. No es la manera inventar una barbaridad tan grande. Ella debería ubicarse. Que se atenga a las consecuencias y a la demanda que yo misma le voy a poner por el daño que le está haciendo a toda mi familia”, dijo enojada.